sábado, 4 de mayo de 2013

El éxito de los buenos padres de familia



 
Los individuos o empresas mejor posicionados en el mercado son considerados «buenos padres (o madres) de familia». Este dato es fundamental.

Para el diccionario de nuestra lengua, la palabra «cliente» significa lo que todos sabemos:

«Persona que utiliza con asiduidad los servicios de un profesional o empresa»,

pero también significa lo que pocos sabemos:

«Persona que está bajo la protección o tutela de otra».

Esta segunda acepción tuve que aprenderla cuando estudié psicología, porque nunca falta algún capitalista radical que a los pacientes los denomina «cliente», para asegurarse de que los anti-capitalistas (de los cuales están llenas todas las universidades), pondrán el grito en el cielo.

Fue entonces que tuve que reconocer que los capitalistas tenían tanta razón como los socialistas, coincidencia esta que mantengo en absoluta reserva para que uno y otro bando no se traben en lucha y yo quede en el medio para pagar los platos rotos.

A partir de esa definición de «paciente-cliente» creo que es posible entender que consiguen trabajo aquellas personas que podrían ser «buenos padres de familia».

Este concepto de «buen padre de familia» tiene siglos de antigüedad y continúa vigente a pesar de que hoy debería decir «buen padre o buena madre de familia».

Se lo encuentra presente en los estudios referidos al derecho civil sobre contratos y obligaciones.

A la hora de determinar las causas, responsabilidades y culpas en los incumplimientos de los contratos, están previstos varios criterios para juzgar si el incumplidor actuó como «un buen padre de familia» o pecó de negligente, descuidado, omiso, irresponsable.

De hecho existe un contrato generalmente verbal entre un cliente-paciente y un proveedor de bienes o servicios.

Los individuos o empresas mejor posicionados en el mercado lo son porque están considerados «buenos padres (o madres) de familia». Por lo tanto, es dato es clave.

   
(Este es el Artículo Nº 1.843)

No hay comentarios: