domingo, 1 de julio de 2012

Delincuencia y fútbol



Teóricamente, existe una relación entre el fanatismo por el fútbol y la comisión de delitos castigados con reclusión.

Si respetamos la construcción de la palabra, tenemos que aceptar que «homosexual» significa estrictamente «del mismo sexo».

Claro que por el uso y la costumbre, interpretamos que cuando decimos «del mismo sexo» (homo-sexual) nos estamos refiriendo más exactamente a «relaciones sexuales entre personas del mismo sexo», lo cual no deja de ser una significación antojadiza aunque legal, porque el signo lingüístico es arbitrario por definición.

Con estos antecedentes es posible decir que toda actividad que se realice entre personas de un mismo sexo, es una actividad «homo-sexual», aclarando que es una actividad homosexual no erótica, ni genital, ni carnal.

Puedo entonces decir, hechas las aclaraciones del caso, que los deportes que se practican entre equipos, son deportes de expresión «homo-sexual», porque la constitución y actividad de esos equipos siempre es entre personas del mismo sexo y compiten entre equipos del mismo sexo, es decir: Un equipo de fútbol masculino, está compuesto solamente por varones y, a su vez, sólo compite con otros equipos también compuestos solamente por varones.

En suma: el fútbol es un deporte homosexual.

Con estas mismas aclaraciones, tengo autorización para decir que las cárceles también son instituciones homosexuales porque el encierro nunca es mixto. En las celdas solo hay hombres o solo hay mujeres.

Claro que en este caso ocurre algo que no podemos olvidar. La «homosexualidad situacional» es la que ocurre entre personas heterosexuales que incurren en la homosexualidad porque no pueden tramitar su sexualidad de otra forma (visitas conyugales, salidas transitorias).

Hipótesis: muchos ciudadanos delinquen para acceder a la «homosexualidad situacional» porque se avergonzarían de asumir su opción sexual. En los pueblos fanáticos del fútbol, la cantidad de potenciales delincuentes por homosexualidad reprimida debería ser mayor.



(Este es el Artículo Nº 1.597)

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